Apego y vínculo con el bebé
Cuando te preocupa no sentir lo que “deberías” sentir o quieres fortalecer la conexión con tu bebé desde el inicio
¿Qué suele pasar en esta etapa?
El vínculo con el bebé no siempre es amor inmediato; muchas mujeres sienten más cansancio, confusión o miedo que ternura, y eso puede generar mucha culpa. El mandato de “estar enamorada todo el tiempo” hace que muchas se callen por miedo a que piensen que son malas madres.
Es frecuente que aparezcan:
Sensación de estar haciendo todo por el bebé, pero sin sentir la conexión que esperabas.
Culpa por no disfrutar cada momento, irritarte con el llanto o extrañar tu vida de antes.
Dudas constantes sobre si lo estás dañando, si se va a “traumar” o si estás creando un mal apego.
Miedo a hablar de esto con otras personas por temor a ser juzgada o incomprendida.
A veces el amor no se siente como en las fotos: llega lento, con dudas, cansancio y culpa, y eso también merece un espacio para ser mirado sin juicios
¿Cómo te acompañamos desde Latido?
En Latido entendemos el apego como un proceso que se construye día a día, no como un examen que apruebas o desapruebas desde el primer minuto. Trabajamos contigo para mirar el vínculo sin mitos de perfección y con mucho respeto por tu historia.
En sesión podemos:
Explicar de manera sencilla qué es el apego y qué realmente necesita tu bebé para sentirse suficientemente seguro contigo.
Explorar tu propia historia de cuidado y cómo influye en cómo hoy te acercas a tu hijo o hija.
Trabajar la culpa y la autoexigencia para que puedas estar más presente, incluso en días difíciles.
Buscar pequeñas formas concretas de conexión (miradas, rutinas, contacto) que se sientan posibles para ti ahora, no ideales inalcanzables.
Acompañar también a la pareja u otros cuidadores, si participan del vínculo cotidiano con el bebé.
Contacto
Hablemos sobre el apego y vínculo con tu bebé
