Pareja y crianza temprana
Cuando la llegada de un hijo mueve las bases de la relación y la crianza se vuelve un punto de tensión además de amor.
¿Qué suele pasar en esta etapa?
Los primeros años de crianza pueden acercar mucho a la pareja, pero también traer discusiones, reproches silenciosos y sensación de desigualdad en las tareas. A veces uno siente que carga más, el otro se siente dejado de lado y la relación de pareja queda al final de la lista.
Es frecuente que aparezcan:
Más discusiones por temas de crianza, horarios, sueño, visitas, dinero o trabajo.
Sensación de que uno “hace más que el otro” o que nadie ve lo que tú sostienes.
Menos espacio para intimidad, comunicación y tiempo juntos como pareja.
Dificultad para hablar sin entrar en reproches o defensas.
Es común que se quieran mucho y, al mismo tiempo, sientan que ya no se reconocen como antes desde que empezaron a criar
¿Cómo te acompañamos desde Latido?
En Latido entendemos que la crianza temprana es una crisis vital para la pareja y que merece un espacio propio, no solo “arreglarse sola con el tiempo”.
En sesión podemos:
Crear un espacio seguro donde cada uno pueda decir cómo se siente sin ser interrumpido ni juzgado.
Ordenar los temas de fondo: carga mental, reparto de tareas, expectativas de cada uno sobre ser madre/padre y pareja.
Trabajar formas más cuidadas de comunicarse, pedir ayuda y poner límites sin herirse.
Revisar cómo la historia de cada uno influye en su manera de criar y de estar en pareja.
Buscar acuerdos concretos y realistas sobre organización, descanso y tiempo para la relación.
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Hablemos sobre tu experiencia en pareja y crianza temprana.
